sábado, 16 de mayo de 2009

Las alas de la vida


Dirección: Antoni P. Canet
Guión: Antoni P. Canet, Carmen Font, Xavi García-Raffi, Jorge Goldenberg, Francesc Hernández
Duración: 90 min.
Género: Documental

Las alas de la vida es un película singular que en la pasada edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid se llevó con todo merecimiento el galardón al mejor documental. En él vemos cómo una cámara se instala en casa de Carlos Cristos y se convierte en otro miembro de la familia para que podamos seguir el progreso de su enfermedad, la A.M.S. (atrofia sistémica múltiple), una enfermedad degenerativa y mortal. La película nos acerca a la vida de Carlos y de su familia, permitiendo que de una forma muy natural, sin énfasis nos hagamos cargo de una situación difícil y comprendamos la manera de afrontarla.

Carlos Cristos (Vigo, 1956) y su mujer, Carmen Font, son médicos. Residen en Mallorca junto a su hija de ocho años, Carmela. Carlos ha llevado siempre una vida muy activa, con pasiones como el montañismo, la música o el parapente. Como médico ha tenido que transmitir a muchos pacientes diagnósticos muy graves y ha tenido que acompañar a algunos de ellos hasta su muerte. Su vida cambió cuando se sentó ante su propio médico para escuchar el diagnóstico de una gravísima enfermedad degenerativa. Entonces se le ocurrió pedirle a un amigo que le grabara, pensando en que el documento podría ser útil a otros. El resultado de tres años de grabaciones es un canto a la vida, al amor y a la trascendencia.

Conviene advertir que Carlos vive. La cinta no es un documento sobre el empeoramiento y la muerte de una persona, sino un impresionante testimonio de amor y, sin proponérselo, una lección de cómo se debe acompañar a una familia en una situación tan dolorosa, y cómo sobrellevar la enfermedad y enfrentarse a la muerte con dignidad, y, "si se puede, con una sonrisa".

Las alas de la vida es una emotiva aunque nada efectista película, sabiamente dirigida por el realizador valenciano Antoni Canet que se sigue con mucho interés y hace pensar.

En un trabajo de este tipo, uno de los peligros a los que se enfrentaba Canet era el respeto a la intimidad de Cristos, no cruzar una frontera que nunca se debería cruzar. Se notan y agradecen la amistad y delicadeza del cineasta para quedarse en el punto justo. Su cámara es testigo de excepción de los últimos días de Cristos, pero hay un pudor, una contención? En algunos momentos en que a Cristos se le saltan las lágrimas, no falta esa pregunta, tan humana, ?¿paramos??, a la que sigue una no menos humana respuesta ?no, es bueno que se vean estos momentos de fragilidad?


fuente: almudi

domingo, 1 de febrero de 2009

La ola

Dirección: Dennis Gansel
Intérpretes: Jürgen Vogel, Christiane Paul, Frederick Lau, Max Riemelt, Jennifer Ulrich, Jacob Matschenz, Cristina Do Rego.
Guión: Dennis Gansel, Peter Thorwarth
Duración: 101 min.
Público apropiado: Jóvenes
Género: Drama
Contenidos: Acción 2, Amor 2, Lágrimas 2, Risas 0, Sexo 0, Violencia 1

Dennis Gansel ya demostró en Napola que le interesan los jóvenes y la atracción que pueden ejercer en ellos las ideologías totalitarias. Éste es justamente el tema de La ola, aunque situado en un contexto contemporáneo en vez de nazi. La trama gira alrededor de Rainer Wenger, un carismático profesor de instituto que ansiaba dirigir un proyecto educativo en torno a la anarquía; un profesor se le ha adelantado, y debe conformarse con abordar en su clase la autarquía. Relacionándolo con el surgimiento de dictaduras, el fascismo y el nazismo, Wenger articula unas sesiones muy prácticas, en que presenta los elementos que explican su atractivo: espíritu de grupo, ideales comunes, ayuda mutua, uniformes y parafernalia exterior... Un día les pide que vengan todos con vaqueros y camisa blanca, o que diseñen un logo, o que... Los chicos empiezan a entusiasmarse con ese movimiento que denominan "La ola". Parece que ganan en autoestima y espíritu de iniciativa. Pero puede que dicha "ola" se transforme en "tsunami", un caldo de cultivo de actitudes violentas, abuso de poder y desprecio de las minorías.
Se puede decir que la trama de este film está mejor planteada que resuelta, es una pena que Ganser y Peter Thorwarth, que adaptan a la Alemania de hoy una novela de Todd Strasser -la acción del libro ocurre en Estados Unidos-, no hayan ideado un final más redondo. La idea tiene pegada y se presta al debate, y advierte no sólo de los peligros de determinadas ideologías, sino también del adocenamiento juvenil, que se aburre soberanamente con su droga, su alcohol, su sexo y sus fiestas, y que necesita algo más. También es sugerente el dibujo del profesor protagonista, que pierde el control del experimento, y que no toma todas las medidas necesarias para que las aguas vuelvan a su cauce, por pura vanidad; entre los personajes de los estudiantes, algunos interesan más que otros, y el destino que aguarda a alguno se ve venir. Gansel imprime a la narración un ritmo dinámico, muy "heavy", tanto en las actividades clandestinas de los chicos, como en esas clases que galvanizan al alumnado y en los partidos de waterpolo.




fuente: decine21.com